El sabor del infierno
- 19 dic 2015
- 3 Min. de lectura
Autora: Carla S. @isparamore
Género: Romance Estado: En curso Todos los derechos reservados.
Contenido Adulto.
Sinopsis:
Una chica de quince años, que asiste a un colegio católico y conservador, se enamora profundamente del sacerdote de su escuela: Mateo, quien tiene veintiocho años y una vocación que se ve en peligro cada vez que está con Julia, cuya familia no es tan simple y feliz como pretende aparentar. Qué hacer cuando te consume el infierno y tenés el pecado a flor de piel. Qué hacer cuando amás a alguien tan correspondido como prohibido a la vez.
Reseña
La Santa Resurrección: el colegio religioso lleno de reglas caóticas, donde comienza todo. Julia conoce a Mateo, el nuevo cura de la institución. Joven, pulcro y… prohibido. Un dardo de atracción nace entre ambos, pero el siglo veintiuno sigue siendo recriminatorio, acusador. Ella, una niña con problemas en casa, él, un joven de veintiocho años encerrado en una vida de procederes incautos. Criado por un tirano que todo lo tacha por pecado… hasta el amor.
La historia se centra en un monstruo; ese que se alimenta de la lujuria que Mateo siente por la bella y castaña Julia, el deseo que nace conforme pasan los días y el mismo que lo atormenta porque de muchas maneras, sabe es un error. Es el mito verdaderamente grande, vivimos en mundo lleno de prejuicios, sin encantos mágicos.
Ese infierno al que todos le tememos y al que nadie quiere ir.
En casa, Julia es incomprendida y con ese sacerdote, su curita; todo se vuelve único y potencial. La llama se alimenta, el fuego naciente es imposible de apagar. Los conflictos no pasan desapercibidos y es que, conforme avanzas en la lectura, si son como yo de enfermizos, tendrán que detenerse cada segundo a tomar un respiro por la intensidad en las palabras que Carla nos regaló al escribir esta joya. La forma en la que el morbo se narra, te hace sentir calor, te da a pensar que el amor está allí, en tus ojos mientras lees.
Encontré, cada capítulo lleno de una pasión por la escritura, por la narración omnisciente; la prosa es fluida y te transporta en dirección de ese lugar de perdición. Mateo sufre de tal modo que quieres estar allí para consolarlo. De qué manera podremos entender que lo prohibido nunca será pariente de lo sano, pero no importa. Aquí, con estos personajes tan bien complementados, con sus secundarios bien enjarrados y con la trama estructurada de manera tan ordenada, solo quieres seguir y seguir sin parar.
No falta la mejor amiga que se preocupa, ese balance que le da a la historia, por medio de un tercero en discordia, la picardía que a cualquiera le gusta ver. Celos, confusión y amor. Una mezcla bastante complicada y que siempre, desde los tiempos del nacimiento del renancentismo, le da sabor a la vida.
Detecté un eje, un villano, un todopoderoso. Lo que te hace ver que la vida no es como la crees: el pecado. El error que los lleva al borde del acantilado, los sentimientos que los arrastran a ambos hasta un predilecto final; la madurez. La historia aún no termina y lo único que me queda por decir es que si les gusta el romance prohibido, característico y del que te deja pensando, qué harías tú por el ser amado, El sabor del infierno es para ti.
Yo la gocé desde el principio hasta el capítulo 33 porque sigue en curso y está por la recta final, mis gustos lóbregos fueron bien alimentados y la falta de escenas de relleno hicieron de mis momentos de lectura junto a Julia, Mateo, Ida y otros personajes que terminé queriendo, algo llevadero y al final, sutil: dejándome satisfecha y con ganas de compartir con ustedes lo que pienso de la novela.
Sin más qué decir, me despido con el solo consejo de que no se olviden si tienen asma, llevar consigo el inhalador siempre (me agarró desprevenida más de una vez).





























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